Viaje en familia a la Costa Vicentina, Portugal

El verano de 2025 nos ha hecho descubrir un país que nos ha enamorado, hablo de nuestro país vecino Portugal. Nos decantamos por la Costa Vicentina (zona suroeste de Portugal), muy cerca del famoso Algarve Portugués pero totalmente desconocido, salvaje y con playas inmensas completamente vírgenes, una auténtica pasada.
LA LOGÍSTICA ALGO MÁS COMPLICADA QUE DE COSTUMBRE…
No queríamos pegarnos tantas horas de coche (cerca de 10h para la ida y otras 10h a la vuelta) para llegar a la Costa Vicentina desde Valencia, así que optamos por hacer el trayecto en coche Valencia – Madrid (Barajas) y allí cogimos un avión que nos llevó hasta el Faro, en el Algarve Portugués, no tengo pruebas pero tampoco dudas de que… ¡nos hemos hecho muy cómodos! >.<

Una vez allí cogimos el que sería nuestro medio de transporte por 7 días por tierras Lusas, un coche de alquiler. Desde Faro hasta Vila Do Vispo, donde teníamos el alojamiento, habían unos 45 minutos, pan comido para la cantidad de kilómetros que nos esperaban por delante… somos de culo inquieto, que os voy a contar…
PLAYAS DE LA COSTA VICENTINA
Cogimos desde Vila Do Vispo la carretera que bordea la costa y nos detuvimos en todas las playas que pudimos, llegando a algunas playas completamente desiertas y vírgenes donde solo se veían en el horizonte acantilados, mar y un silencio sepulcral, que solo era perturbado por el arrollador romper de las impresionantes olas del Océano Atlántico en la orilla.






Hicimos parada en Praia do Beliche, Praia do Castelejo, Praia do Cordoama, Praia do Amado, o la impresionante Praia do Barriga donde pudimos ver uno de los atardeceres más increíbles que existen, ver el sol esconderse por el Atlántico desde el mar te deja literalmente sin palabras…




Ni qué decir tiene que el agua en el Océano Atlántico estaba congelada, de ahí que tuviéramos que improvisar y comprarles a los Vikingos unos trajes de neopreno en una tienda de surf, marido y servidora entrábamos y salíamos en cero-coma, pero los Vikingos… ¡ay los Vikingos!, entraban y no salían en horas, hijos acuáticos a otro nivel tenemos… ji ji ji
PUEBLOS BONITOS DE PORTUGAL









Playas increíbles y una gastronomía que hizo las delicias de nuestros paladares, nuestro alojamiento estaba en Vila Do Vispo, conocido como cuna del percebe, ni que decir tiene que hicimos cata de unos buenos platos de percebes, o los conocidos pasteles de Belem, entre muchos otros manjares… a nosotros se nos gana por el estómago jijiji


Nos volvimos a Valencia después de ocho días enamorados de la Costa Vicentina de Portugal, donde las playas vírgenes abundan, el turismo masificado parece no tener cabida, las señales de tráfico son prácticamente inexistentes, la vida en los pueblos costeros es mucho más tranquila, relajada y el tiempo parece haberse detenido entre sus impresionantes acantilados, atardeceres de ensueño y olas Atlánticas embravecidas.
Portugal y su (milagrosamente) desconocida Costa Vicentina se queda para siempre en nuestra memoria, sus sabores a mar en nuestros paladares y sus increíbles aguas cristalinas guardarán para siempre un lugar especial en nuestro particular álbum familiar de recuerdos.
